El predicador enseña que hacer la voluntad de Dios a menudo duele y requiere disposición a sufrir, como en 1 Pedro 2:21, donde Dios llama a hacer el bien aunque signifique padecer para agradarlo.
Ejemplos bíblicos incluyen a Oseas casándose con una prostituta por orden divina, Noé soportando burlas 120 años, Pablo decapitado por predicar, Abraham sacrificando a Isaac de inmediato, y Jesús bebiendo la copa amarga en Getsemaní para salvar a la humanidad.
Jesús oró repetidamente en Getsemaní pidiendo si era posible pasar la copa, pero alineándose a la voluntad del Padre: "No se haga mi voluntad, sino la tuya". Salió convencido y rechazó violencia de Pedro contra Malco.
Aún cerca de Dios vienen pruebas; el sufrimiento puede ser trato divino para revelar su voluntad en el Getsemaní personal. No huir del desierto o crisis, sino orar hasta saberla y obedecer, Dios da fuerza.
Historia de ex actor de Hollywood que dejó fama por ministerio infantil no deseado, obedeciendo; alcanzó éxito al priorizar obediencia sobre gustos. Cuatro lecciones de Getsemaní: dolor cerca de Dios, compartir con amigos espirituales, usar oración y Palabra, orar para cambiarse uno mismo.