Benjamin Netanyahu dio instrucciones al ejército israelí para reforzar la zona de seguridad en el sur del Líbano, especialmente en Beirut, donde opera Hezbollah, descrito como brazo militar armado y terrorista.
Los ataques entre Hezbollah e Israel continúan sin alto al fuego pese a reuniones en Washington entre Líbano e Israel. Se reportan más de un millón de desplazados y más de mil muertos.
Netanyahu afirmó que Estados Unidos mantiene a Israel informado y ambos países están alineados si fracasa el alto el fuego con Irán.