La justicia dictó seis meses de prisión preventiva a la madre y la pareja, presuntos asesinos del niño Ángel de cuatro años, quien sufrió 22 lesiones internas en la cabeza según autopsia que confirmó golpes como causa de muerte.
La provincia intervino el organismo de minoridad que controló la revinculación con la madre biológica, quien lo abandonó a los un año y medio.