La madre biológica y el padrastro de Ángel, un niño de cuatro años muerto en Comodoro Rivadavia, enfrentan imputación por homicidio agravado por el vínculo y abandono de persona. La autopsia reveló 22 golpes en la cabeza que causaron edema cerebral, muerte cerebral, paro cardiorrespiratorio y lesiones en el pecho por RCP mal realizada. Reportero Alejandro Puebla informa desde el juzgado donde los imputados esperan prisión preventiva.
El abogado Roberto Castillo, representante del padre Luis y Lorena, describe una relación tóxica entre la pareja con violencia intrafamiliar acreditada por testigos. Michael González, el padrastro, refería al niño como un estorbo en mensajes y tenía antecedentes de violencia. La madre Mariela abandonó a Ángel a los siete meses y mostró negligencia previa con otro hijo.
Se cuestiona al juez de familia Pérez por entregar la tenencia pese a que Ángel expresaba querer vivir con Lorena, su figura materna. Equipos técnicos avalaron la revinculación en condiciones precarias sin visitas domiciliarias adecuadas. Castillo anuncia posibles denuncias por negligencia penal contra juez y psicólogas.
Investigaciones paralelas abren lupa sobre informes judiciales y responsabilidad institucional del Ministerio de la Niñez de Chubut. Familiares y testigos confirman golpes previos y quema de gorro para ocultar evidencias.