Los panelistas explicaron que los presuntos delitos ocurrieron todos en Capital Federal y que el lavado de dinero, detectado en Estados Unidos y ahora sumándose en Europa con Italia la próxima semana, involucra la compra del Perulla con dinero del fútbol argentino.
Faroni junto a su socio Molinari, dueño de una financiera en Uruguay, enviaron aproximadamente 400 millones de dólares de sponsors y derechos de televisión, de los cuales 150 millones financiaron parte de los salarios de los managers del Perulla con plata de Turprudente.
La justicia italiana declaró que se trata de lavado de dinero y el caso probablemente pase de Roma a Perú, mientras Tapito Villino compró en parte el Perulla a nombre de Javier Cuarón.