Por primera vez en 33 años, Israel y Líbano negocian directamente en Casa Blanca con Marco Rubio sobre desarme de Hezbollah, acordando que no debe existir como fuerza militar terrorista pese a 80 cohetes hoy y combates diarios.
Líbano no puede desarmarlo solo, intervenido por Irán; atado a negociaciones Irán-EE.UU. con Trump prediciendo fin pronto de guerra, sanciones petroleras desde domingo y posible bloqueo si no hay acuerdo martes.