Más de 150 intendentes de distintos partidos políticos marcharon en Buenos Aires para entregar un petitorio a Luis Caputo exigiendo 6,1 billones de pesos del impuesto a combustibles líquidos retenidos por Nación, destinados por ley a obras como agua, cloacas, escuelas y viviendas.
Los intendentes denuncian una baja del 24% en coparticipación, aumento en demanda alimenticia quintuplicada y problemas con PAMI, farmacias sin stock y médicos en paro que impiden descuentos a jubilados. Caputo no los recibió y reclaman retrotraer precios de naftas al 1 de marzo.
Panelistas destacan la unidad histórica más allá de colores políticos ante el "desastre" económico, con intendentes apagando incendios sociales, sosteniendo salud, educación y comedores pese a recortes nacionales. Critican al gobierno por robar fondos y priorizar gobernadores colaboracionistas.
Se enfatiza que intendentes son la primera línea de contacto con la gente, chocando cara a cara con la crisis, mientras Milei vive aislado en burbuja.