La informalidad laboral alcanzó los 9 millones de trabajadores en Argentina, según la encuesta permanente de hogares del INDEC, con un aumento del 41,4% al 43% en el último año. El panel debatió cómo el estancamiento económico durante la llamada "década ganada" del kirchnerismo impulsó esta cifra desde 3 a 9 millones, generando empleos precarios como repartidores en apps que ganan unos 25-50 mil pesos diarios pedaleando horas.
Los panelistas contrastaron realidades: un repartidor mostró su currículum buscando trabajo formal en gastronomía mientras pedalea para subsistir, y un carnicero lamentó la caída en ventas de carne vacuna por precios altos, pese a quejas de comerciantes. Se criticó el cierre de fábricas textiles, con una de cada diez empresas afectada según Fundación Proteger, mientras marcas extranjeras como H&M entran al mercado bajo reglas Mercosur.
En el cierre, Ramiro destacó la transición económica hacia el capitalismo, con fin de la emisión monetaria, equilibrio fiscal y foco en inversiones en minería, petróleo y gas. Argentina cambia la discusión pública de inflación a oportunidades laborales formales en el sector privado.