El analista Ramiro Castiñeira explicó que el proceso para bajar la inflación de tres dígitos a un dígito demora entre cuatro y ocho años, y que Argentina ya equilibró las cuentas públicas para frenar la emisión monetaria.
Señaló que el sinceramiento de variables macroeconómicas como el tipo de cambio y las tarifas, antes distorsionadas por precios políticos, generó fogonazos inflacionarios, pero el mercado espera un 1,8% para agosto según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.
En el mercado cambiario, el dólar minorista cotiza a 1.380 y el Banco Central acumula reservas comprando dólares diariamente, con un superávit que permite estabilizar la base monetaria sin emitir pesos netos.