Antonio Guterres, secretario general de la ONU, pidió acción internacional urgente para acabar con el conflicto civil en Sudán, en su tercer año. La guerra desestabiliza el noreste africano y obliga a huir a más de 4,5 millones de personas al extranjero.
Los refugiados enfrentan territorios inhabitables por redadas militares o falta de ayuda humanitaria, repitiendo un ciclo permanente según datos de la ONU.