En la audiencia de imputación por el homicidio agravado de Ángel López, el niño de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, el fiscal presenta pruebas contundentes contra la madre biológica Mariela y su pareja Michael González. El informe preliminar de autopsia de la doctora Bévalo revela 22 golpes en el cráneo que provocaron hemorragia cerebelosa, edema cerebral y paro cardiorrespiratorio, sin lesiones viscerales ni signos de accidente.
El padre Luis Armando López y la madrastra Lorena Natalia Andrade asisten como querellantes con enorme tensión: Luis mira fijamente a los acusados, quien baja la mirada y tiembla, mientras fiscales y abogados intentan calmarlo. Michael, señalado como autor material, y Mariela enfrentan cargos por vínculo y a criatura vulnerable; la primera vez se ven cara a cara en la sala.
Testimonios de vecinos como Arevalo describen escenas previas: Michael corriendo con un niño gritando "deténanlo" mientras Mariela lo acusaba de golpear al hijo; Ángel con máscara de Spider-Man cubriendo posibles golpes. Ex parejas revelan historial de violencia: Rocío Villegas sufrió maltrato en gravidez y vio abusos al hijo; Roberto Maidana presenció descuidos y castigos con agua fría a hijo de Mariela.
La maestra notó cambios en Ángel desde vivir con la madre: angustia, baños con agua fría pese a su edad, vómitos y retracción. El fiscal reconstruye que Ángel estuvo aislado con ellos desde Semana Santa, en contexto de violencia sistémica; descarta asma o pileta como causas, confirmando lesiones voluntarias e intencionales.
Ángel agonizó toda la noche tras el golpe fatal el 4 de abril de 2025; Mariela admitió en nota a ADN Sur chequear su respiración por dormir demasiado, pero lo llevó muerto al día siguiente. La audiencia continúa con tecnicismos y emociones a flor de piel.