El presidente de Turquía, Erdogan, firmó esfuerzos para acercar posiciones entre Irán y Estados Unidos, extendiendo el alto el fuego y aliviando tensiones. Turquía trabaja con Pakistán como mediador y mantiene contacto con ambos países.
Erdogan pidió el fin de la guerra que considera injustificada y criticó ataques de Israel en Líbano que perjudican la paz. Afirmó ante el Parlamento que no se negocia con puños cerrados y que Ankara transmite sugerencias para mantener conversaciones, pese al punto muerto nuclear y tensiones en Hormuz.