Economistas como Giacomini (mileísta) y Roberto Kachanosky critican el plan económico: barriletes inflacionarios hipotecarios, caída recaudación real ocho meses, licuación de jubilaciones y salarios, fin de obra pública y no fondos a provincias.
Kachanosky advierte que no quedan rutas para ajustar más sin caer actividad y recaudación, consumiendo stock de capital.
El programa refuerza que hasta los propios ven el fracaso, apuntando a más ajuste sobre desempleo y economía quebrada.