El Dr. Suárez realiza una oración específica por personas con dolores en cabeza, espalda, piernas, rodillas y dientes, ordenando en nombre de Jesús que espíritus de enfermedad salgan.
Relata anécdota de un futbolista sanado en Rumania tras accidente de moto. Numerosos televidentes levantan manos y testimonian alivio inmediato: dolores en pierna, espalda, columna, cadera, rodilla, cara, pecho y mano desaparecen.
El predicador celebra las sanaciones colectivas, afirmando que Dios obra mientras testifican.