Un dogo agresivo escapó y mató a un cocker en un barrio, generando terror entre vecinos que denuncian episodios previos sin respuesta pese a reclamos.
La dueña del cocker fallecido alertó que los dogos ya se habían escapado antes, pero nadie controló. La policía intervino con patrulleros ante el pánico, ya que nadie podía acercarse al animal agresivo.
El panel exige bozales, ataduras y medidas de seguridad para razas peligrosas, criticando la falta de control y comparando con inseguridad rural donde usan perros bravos sin responsabilidad.