Delincuentes rompieron el vidrio del auto del periodista Diego León y robaron cámaras, baterías, trípode, mochila y rueda de auxilio mientras cubría inundaciones en los monoblocos de Dock Sud. Diego y el camarógrafo Valentín Correa vieron a dos encapuchados huyendo con los objetos y los persiguieron corriendo por las calles, pasando por una garita policial vacía donde los efectivos no reaccionaron.
Los ladrones, descritos como dos pibes de estatura media con capuchas, buzos y pantalones largos, se metieron en los monoblocos e Isla Maciel. Diego mostró en vivo el vidrio roto, la persecución y la inacción policial inicial, mientras el equipo en estudio pedía móviles y contactaba jefatura. La policía llegó después, rastrilló la zona con unos 10 efectivos, incluyendo una torre, pero no recuperó nada al cierre.
En entrevista con un oficial, Diego y conductores criticaron la falta de alerta en la garita pese a los gritos de "chorros". El policía admitió limitaciones de recursos por inundaciones, que no pueden estar en todos lados y que los salarios no alcanzan, haciendo adicionales. Se inició denuncia de oficio sin necesidad de que Diego vaya a la comisaría tercera.
El panel debatió la inseguridad estructural en Dock Sud, hace 30-35 años peligrosa, la impunidad de menores y la necesidad de mayor presencia policial. Diego lamentó la impotencia pese a estar en vivo transmitiendo, y detalló pertenencias personales como termo y mate en la mochila Adidas negra. Afortunadamente, no les robaron documentos ni llaves porque los llevaban en bolsillos.
La cobertura mostró la bronca del equipo por lo que les pasa diariamente a vecinos, con policía actuando solo tras exposición mediática. Al final, agradecieron al oficial por responder pese a indignación inicial, y mantuvieron esperanza de recuperar algo aunque improbable.