El Tribunal Superior de Justicia de Chubut intervino el equipo técnico que otorgó la tenencia del niño Ángel de cuatro años a su mamá Mariel Altamirano.
En audiencia de control de detención, Mariel Altamirano y su pareja Michael González quedaron imputados por homicidio agravado por el vínculo y recibieron prisión preventiva por seis meses por riesgo de fuga.
Ángel murió por paro cardiorrespiratorio derivado de 20 golpes en la cabeza que causaron edema e hipertensión intracraneal, según autopsia preliminar. La pareja no asistió al velatorio para evitar linchamiento.