La Corte Suprema de Justicia de Buenos Aires falló que los repartidores de aplicaciones son empleados, no independientes, obligando a las empresas a pagar multas por irregularidades como falta de ART y aportes.
El caso surgió de inspecciones del Ministerio de Trabajo bonaerense en empresas como la mostrada, que no registraban trabajadores. La corte rechazó el argumento de "emprendedurismo" y ratificó la relación laboral.
Representantes sindicales celebraron el fallo como precedente para reclamos desde 2021, permitiendo acciones contra despidos encubiertos y suspensiones. Exigen medidas concretas ante abusos en recesión económica.
El caso subirá a la Corte Nacional, con antecedentes en Santa Fe. Datos oficiales muestran 340.000 cuentapropistas y 300.000 empleos menos en dos años de Milei.