Abel Guzmán confesó haber matado a Germán Medina, el colorista de una peluquería en Barrio Norte, durante el primer día de juicio que comenzó a la una y media de la tarde. El crimen ocurrió porque Guzmán se enojó por la prohibición del uso de formol en alisados, creyó que lo despedirían y planeó el ataque con premeditación, llevando un arma y cambiando su fisonomía.
El imputado admitió que "me enojé, no controlé y disparé", pero la fiscalía y testigos demostraron planificación: estudió el lugar, anticipó su acto a una cajera de supermercado y también planeaba matar al dueño Verdini. Estuvo 70 días prófugo, escondido en Paso del Rey denunciado por un vecino, hasta su detención.
Psicólogos lo declararon imputable, descartando emoción violenta. El juicio dura tres jornadas y la sentencia se conocerá el 23 de abril. Guzmán se escapó por miedo a la prisión y angustia por su acto.