El juez Ariel Lijo autorizó citar como testigo a Juan, portero del edificio de Manuel Adorni en Caballito, para detalles de refacciones en su departamento.
El inmueble pasó de Hugo Morales (futbolista) por 200 mil dólares a una jubilada, quien lo vendió a Adorni por 230 mil tras mejoras en pisos, cocina, baño y muebles.
La justicia investiga si las refacciones justifican la diferencia de precio, quién las pagó (posiblemente prestamistas o hijo de jubilada), con testimonios de Matías Etobar (empresa refacciones) y Morales.
Panel muestra antes y después, nota refacciones sin lujo excesivo, cuestiona atención detallada vs otras causas.