China reiteró su firme apoyo a Cuba y condenó las continuas amenazas de Estados Unidos contra la isla. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín se opone a la diplomacia coercitiva y respalda la soberanía cubana, aliados desde hace tiempo contra el embargo estadounidense.
La crisis agravó desde enero con la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, privando a La Habana de petróleo venezolano. Donald Trump advirtió que Cuba caería pronto si no acuerda, aunque permitió un cargamento ruso de crudo.
Miguel Díaz-Canel llamó al diálogo con Washington días antes.