Una encuesta del Centro Pan-Ruso de Investigación de la Opinión Pública revela que la aprobación de Vladimir Putin bajó al 75,1% entre marzo y abril, el nivel más bajo desde la invasión a Ucrania en febrero de 2022, con un descenso del 3,5% en un mes.
Andrés Kripan explica que el desgaste se debe a la guerra de más de cuatro años, sanciones económicas, reclutamiento coercitivo de estudiantes universitarios bajo amenaza de perder cupos y uso de presos por el grupo Wagner, generando desconfianza del 73,8% de rusos.
Los panelistas destacan el control sobre redes sociales, comparación con desgaste de Zelensky por corrupción y el riesgo de alienar a los jóvenes como semilla del futuro ruso.