Las inundaciones en Villa Celina generan caos vial persistente tras la tormenta, con autos subiendo a las veredas para circular y semáforos fallando bajo General Paz. El agua ingresó a cocheras y casas bajas en Dock Sud y La Matanza, obligando a conductores a arriesgarse en pozos profundos pese a que bajó ligeramente el nivel.
Personal de tránsito dirige el flujo en cruces caóticos, pero la congestión continúa con gente yendo a trabajar o colegios. Vecinos denuncian desbordes crónicos por alcantarillas tapadas y caños chicos post-reformas, tardando horas desde Morón u otras zonas. Comerciantes pierden ventas por falta de clientes, y colectivos evitan calles anegadas.
Entrevistados muestran frustración: un trabajador esperó tres horas por 40 mil pesos perdidos, padres llevan niños al colegio en tráfico infernal, y usuarios de transporte público cambian líneas o caminan cuadras inundadas. El reportero destaca la "voluntad" de la gente ante la falta de opciones, con bocas de tormenta obstruidas impidiendo drenaje.
La situación pasa de anegamientos directos a congestión colateral en avenidas, con conductores audaces acelerando en autos bajos. Efectivos coordinan sin resolver el "desastre" habitual cada lluvia, en una mañana "caótica" que exige paciencia extrema.