En Avenida Pavón al 1000 en Avellaneda, el agua acumulada por lluvias forma dos grandes charcos que atrapan vehículos entre el 700 y 1200, creando un estacionamiento al aire libre.
De a poco el tránsito pesado como camiones se anima a cruzar las partes menos inundadas, mientras autos particulares esperan y algunos secan interiores en estaciones de servicio.
El móvil reporta ligera mejora con movimiento incipiente hacia Capital o la provincia, aunque la corriente del agua cambia dirección.