La autopsia de Ángel, el niño de 4 años muerto en Comodoro Rivadavia, mostró 20 lesiones en cabeza en distintos tiempos, cicatrices, escoriaciones y síndrome del niño maltratado con shaking baby grave que causó edema cerebral y muerte por presión en tronco encefálico.
La defensa habla de coscorrones y retos leves, pero el peritaje descarta eso y evidencia maltrato violento reiterado, quemas de ropa y coberturas de cabeza en días previos. Pascual Pimpinela, exjefe forense, explicó que no es zamarreo leve sino violento, común en menores maltratados más allá de lactancia.
Se usaron protocolos Minnesota y Femicidio para corroborar violencia no natural en niño de esa edad.