El gobierno argentino y el FMI aprobaron la segunda revisión del programa, liberando un desembolso de mil millones de dólares. El fondo elogió el presupuesto 2026, reforma laboral, inversiones mineras y acumulación de reservas.
Luis Caputo describió la relación con el FMI como "soñada" tras reunirse con Kristalina Georgieva; destacaron resistencia a efectos de guerra en Medio Oriente por exportaciones energéticas.