La Dirección Nacional Arbitral decidió que pararse sobre la pelota ahora amerita tarjeta amarilla y tiro libre indirecto para el rival, tras incidentes como el de Mancuso en Estudiantes-Unión.
La medida busca evitar disrupciones, confrontaciones y riesgos de lesión, dañando la imagen del fútbol. Panelistas debatieron: algunos la respaldan por ser provocación peligrosa, otros la ven como exceso comparada con caños o picar la pelota.
Compararon con casos pasados como Colo Barco en Boca y coincidieron en que incita violencia, aunque regulan otras provocaciones como gritos al banderín.