El jefe de gabinete Manuel Adorni presentará el próximo 30 de mayo su declaración jurada del año pasado, donde incluiría el beneficio de una herencia derivada de la muerte de su padre para justificar operaciones inmobiliarias por unos 85 mil dólares.
Fuentes cercanas a la fiscalía calculan esa cifra y cuestionan si Adorni tenía ese dinero en blanco para concretar las compras. Panelistas destacan que la información podría ser clave para cerrar la cuenta patrimonial, pero critican que no la haya anticipado antes, lo que estiró la controversia.
En la instancia judicial, una declaración jurada no basta y se cotejarán números, tiempos y documentos. La herencia podría cambiar la evolución de la investigación por enriquecimiento ilícito presunto.
El panel menciona testimonios de escribanas y prestamistas que convalidaron datos previos, y problemas graves con un departamento en Asamblea que obligaron a Adorni a mudarse.