En Reconquista, norte de Santa Fe, 200 familias fueron evacuadas por las intensas lluvias que acumularon 230 milímetros en 24 horas, junto a Avellaneda y Fortín Olmos donde cayeron hasta 260 milímetros. La ciudad enfrenta la situación más crítica con agua ingresando a viviendas, monitoreo de bomberos y Defensa Civil, y refugios en salones comunitarios como el barrio La Loma.
Clases quedaron suspendidas en la región por caminos intransitables y lluvias persistentes, con pronóstico de más tormentas fuertes hasta el domingo. Instalaron tres bombas a orillas del Arroyo El Rey para drenar el agua hacia canales principales, mientras la policía patrulla barrios afectados como Asunción, Guadalupe y Callejón de la Cortada ante riesgos de robos.
Obras hídricas pendientes como alcantarillas en ruta 40 y cerca de ruta nacional 11 esperan fondos de provincia y Nación, pese a proyectos presentados hace tiempo. En CABA y Avellaneda persisten inundaciones por sumideros tapados con hojas, basura y desniveles, obligando a vecinos a limpiar manualmente y reportando daños en autos por 3 millones de pesos en reparaciones.
Hugo Vázquez, economista, vinculó el problema a corte de transferencias nacionales que frena mantenimiento y obras básicas, recordando marcha de intendentes al Ministerio de Economía. Impacta producción agro ganadera en zona núcleo con girasol, maíz y algodón, afectada por exceso de lluvias tras plagas.
En Palermo, cuadrillas limpian sumideros a ciegas con riesgo eléctrico y oleaje de autos, mientras en Avellaneda municipalidad responde tarde sacando suciedad tras presión mediática y quejas vecinales recurrentes desde antes de Milei.