Un mes después del derrumbe en el complejo habitacional de Parque Patricios, 94 vecinos volvieron forzados por falta de alternativas del Gobierno de la Ciudad y la constructora, pese a grietas, cráter con autos aplastados y pisos bombados.
Los residentes denuncian falta de peritaje de parte, inseguridad por autos con nafta y GNC en el cráter, baldosas que se levantan en departamentos y ausencia de asistencia psicológica prometida. Reclamos previos por filtraciones fueron ignorados judicialmente.
Una vecina no pudo volver por piso doblado; otros temen nuevo colapso por sonidos nocturnos y "escenario bélico". La constructora repara con baldosas disímiles sin explicar causas.