Donald Trump se niega a disculparse por sus críticas al Papa León, a quien acusa de ser débil frente a Irán y de oponerse a sus políticas contra un posible programa nuclear iraní. El presidente estadounidense respondió a las declaraciones del pontífice llamándolo "rey Leo" y defendiendo su postura en el conflicto del Medio Oriente.
Giorgia Meloni, aliada de Trump, desmarcó su posición y calificó de inaceptables las descalificaciones contra el Papa, destacando que es normal que el líder católico abogue por la paz. Dentro del Partido Republicano, figuras como J.D. Vance minimizaron una gráfica controvertida de Trump como Jesucristo, aunque genera estupor en la comunidad católica.
El bloqueo estadounidense al Estrecho de Ormuz complica la situación energética mundial, con precios del petróleo volátiles y reuniones en Europa para buscar vías alternativas. Analistas cuestionan si Trump puede salir del conflicto sin arrepentirse de haberse involucrado.