Trabajadores de clínicas privadas con convenio PAMI en San Justo protagonizan una protesta porque hace tres meses no cobran sus salarios, ya que el organismo no transfiere fondos a los dueños de los establecimientos. La situación genera falta de insumos, atención mínima a pacientes y una olla popular para los manifestantes.
El delegado Alejandro Cruz explica que la última liquidación fue el 18 de marzo y que la empresa culpa al PAMI por la deuda, afectando también la atención a jubilados con una enfermera atendiendo a 36 pacientes el fin de semana. Jubilados como Emma Matilde Arrua piden apoyo al intendente Fernando Espinoza y denuncian consultas particulares a 25 mil pesos.
Empleadas como Marta, de 80 años en la cocina, y Natalia, de 63 años en laboratorio, lloran por la crisis, sin aportes jubilatorios ni ART desde la pandemia. Pacientes como Rosalba y Miriam apoyan el reclamo pese a necesitar atención, destacando que les recortaron remedios como el sintrón para anticoagulantes.
Otros testimonios revelan ventas informales por WhatsApp para sobrevivir, falta de sillas de ruedas para discapacitados y críticas al sistema PAMI que obliga a apps digitales. La manifestación se extiende a otras clínicas en conurbano, Morón y Pilar.