Gran Bretaña actualiza su manual de Guerra del Gobierno para movilizar policía, hospitales e industria privada ante posible guerra con Rusia, fortaleciendo infraestructura contra ataques híbridos, según analistas de Oxford que alertan el 95% de indicadores previos a ataques masivos en rojo como en 1939.
Rusia transforma su economía para Ucrania y OTAN, con expansión naval y búnkers, mientras China prepara para Taiwán; Occidente vacila pese a señales como crematorios móviles y bancos de sangre en fronteras.
El gobierno de Keir Starmer promete elevar gasto defensa al 3,5% del PBI para 2035, pero expertos critican el plazo lejano ante industria en limbo y amenazas aceleradas en este e Indo-Pacífico.
Conduce pregunta si democracias occidentales tendrán tiempo para disuadir la guerra o sobrevivirán.