El Pastor Cinalli explicó en su sermón cómo el rey de Moab, al perder una batalla contra Israel, sacrificó a su primogénito al dios Quemos, un ídolo que representa a Satanás, y eso generó un gran enojo que hizo retirarse a los israelitas con las manos vacías.
Advirtió sobre las alianzas tóxicas como la de los reyes Joram, Josafat y de Edom, que no compartían principios espirituales, lo que provocó el fracaso pese a tener ventaja militar. Citó al profeta Eliseo, quien criticó la asociación perversa y solo respetó a Josafat por su temor a Dios.
Enfatizó que Josafat repitió errores al aliarse con idólatras como Acab y Ocosías, trayendo perjuicios a su familia y nación. Recomendó no asociarse íntimamente con personas antagónicas a Dios en lo sentimental o negocios, y orar por guía divina.
Relató el milagro donde cavaron pozos en el desierto por orden de Eliseo y se llenaron de agua al amanecer durante el sacrificio matutino, destacando la unción especial de la oración temprana como la de Jesús, David y Moisés. Invitó al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco.
Concluyó que sin acuerdo espiritual no hay bendición, y urgió revestirse con la armadura de Dios y Jesucristo para vencer batallas físicas y espirituales contra Satanás.