Los participantes de Gran Hermano relataron las frustraciones en la prueba de líder con torres de cajas, donde varios alcanzaron las ocho cajas pero las estructuras se derrumbaron en el momento clave por nervios contagiosos y errores al apoyarlas en la mochila. Luifede completó la suya al límite tras múltiples caídas y temblores, mientras Emanuel había ganado la ronda previa y otros como Daniel, Tamara, Juan Icar, Dani Lick, Zuny, Lolo y Pune enfrentaron resets, dolores intensos de espalda, piernas y pantorrillas.
Los jugadores explicaron cómo las caídas ajenas generaron pánico: Juan Icar armó las ocho pero se le cayó por tener una caja al revés, Zuny llegó al final pero no apoyó a tiempo, y Lolo se puso nerviosa perdiendo el pulso. Todos mencionaron gritos como "la puta madre", maldiciones y técnicas para equilibrar las cajas tambaleantes, destacando lo difícil del desafío pese a parecer simple.
En la segunda ronda del equipo, nadie logró apoyar correctamente en la mochila a pesar de tener las torres listas, con Pune desarmándose cuatro o cinco veces las ocho cajas. Los participantes sufrieron físicamente, con quejas constantes por dolor de espalda, nuca y labios por la tensión, y celebraron el esfuerzo colectivo aunque frustrados.
La conversación derivó en chismes de la casa, criticando a una participante por buscar cámara con Grecia y tensiones como la de Zunino con Juan Icaro por una pelea, mientras revelaban edades sorprendentes: una tiene 63 años, nietos de 1 y 3 meses, y otros adivinaban edades entre 17 y 33 años, discutiendo cumpleaños y aversiones a festejarlos.