Nico Occhiato y Miguel Granados escalan su guerra en streams de YouTube por ratings, acusándose mutuamente de chillón, traidor y no laburar, comparados con vedetongas como Rial y Ventura.
Occhiato explota por el pase de Tarde de Tertulia a Olga u otro canal, llamando "hija de puta" a Granados por registrar nombres y bardear a Martí Benza, mientras Granados responde que se enoje pero siga laburando. El panel destaca tensiones con empleados y mercados de pases en streaming.
Los conductores capitalizan la trifulca para ganar plata, con Occhiato admitiendo ambición por vender Luzu y hacer millonario, mientras critican pagos bajos y difamaciones sobre sueldos. Comparan el streaming con tele tradicional, cuestionando si ya se corrompió como lo que odiaban.
Panelistas debaten si Occhiato es empresario como Tinelli y Granados como Pergolini, y condenan chimentos sobre problemas psiquiátricos de Martina Mayo, llamándolo espantoso hablar de compañera con "problemitas" y mirar al techo.