Las nuevas generaciones nacen sin muelas de juicio debido a evolución humana rápida: rostros y mandíbulas más pequeñas en 250 años, no forman los terceros molares.
Cambio por alimentación procesada con fuego, sin necesidad de dentadura grande para masticar duros, evitando dolores, infecciones y cirugías innecesarias.
Panel comparte experiencias personales con extracciones, destacando adaptación corporal al considerarlos molestia.