Un niño llamado Ángel, nacido en noviembre de 2021, murió en Chubut con muerte cerebral tras un episodio en casa de su madre Isabel, quien tenía denuncias previas de maltrato y otro hijo retirado por violencia.
El juez de familia Pablo Pérez ordenó la revinculación desde noviembre 2025 pese a que Ángel no quería ir con la madre, obligándolo con policía; en Pascua, el novio de la madre alertó que no respiraba, lo llevaron al hospital donde decretaron muerte cerebral.
La autopsia no muestra golpes visibles ni recientes ni viejos; fiscales investigan asfixia, falta de oxígeno o latigazo cervical, sin detenidos ni imputados pero madre y novio son sospechosos principales, ahora en hotel vigilados por riesgo de linchamiento.
Acusaciones cruzadas: violencia en ambos hogares paterno y materno; madre niega matarlo, padre lo crió con su pareja Lorena; cuestionan al juez por no explicar y falta de controles de asistentes sociales y psicólogos, similar a caso Lucio.
Panel critica patriarcado judicial que prioriza madre pese a riesgos, falta de informes del colegio sobre angustia del niño y rol del novio con antecedentes de maltrato a sus hijos.