Israel continúa ataques en Líbano mientras se acercan negociaciones en Washington entre Tel Aviv y Beirut para frenar hostilidades que causaron más de 2 mil muertos y desplazaron a un millón.
El primer ministro Benjamin Netanyahu anunció una zona de seguridad más profunda en el sur libanés para prevenir infiltraciones y amenazas de misiles antitanques. El presidente libanés Joseph Aoun afirmó que una salida sostenible no puede ser unilateral.