Los precios de los combustibles registraron un aumento del 23% entre enero y abril en la Capital Federal, con la nafta super superando los 2.000 pesos por litro.
El gasoil también subió fuerte: de 1.601 a 2.065 pesos el común y de 1.809 a 2.271 el premium. Alan Ferraro explicó desde una estación YPF que este incremento responde a la dinámica inflacionaria regional, comparando con Chile, Uruguay y Brasil donde Argentina tiene los combustibles más baratos.
Los aumentos impactan directamente en el bolsillo de los particulares, que necesitan entre 70.000 y 100.000 pesos para llenar un tanque de 35 a 45 litros, y en los fletes de camiones que encarecen los productos en góndola.