En Isidro Casanova, motochorros persiguieron a un nene de 10 años en bicicleta, quien ya sabía cómo reaccionar: tiró la bici, se sacó el casco y corrió entrenado para situaciones de peligro.
El papá salió corriendo simulando tener un arma para encararlos, en un riesgo extremo que evitó tragedia; los delincuentes huyeron al verlo. Habían dado vuelta la manzana tras verlo.
Testimonio del padre resalta la indefensión infantil y fin de la libertad para andar en bici por calles; zona de La Matanza donde niños aprenden protocolos de supervivencia ante inseguridad.