Javier Milei admitió dato malo de inflación en marzo por shocks descomunales: elección en Buenos Aires vista como ataque destituyente, guerra afectando transporte y estacionalidad en carne. Odia la inflación tradicional y repugna el número.
Panel critica que a nadie le importa si lo reconoce, la gente padece recesión salvaje. Gobierno queda sin margen presupuestario con inflación real superando proyecciones.
Milei insiste en seguir camino atado al palo, sin fingir demencia ante mal dato.