Javier Milei habló en el Summit de Amcham y atribuyó el aumento de inflación al "shock político" de las elecciones en Buenos Aires ganadas por la oposición, a la que llamó golpista y destituyente por sancionar 40 leyes.
El presidente criticó al Congreso por interferir en su plan económico, insistió en que la teoría y evidencia empírica respaldan su ortodoxia innegociable, y rechazó trade-offs entre inflación y crecimiento. Amenazó con renunciar si no lo acompañan: "Si no nos acompañan, nos volvemos a casa", mientras defendió valores judeocristianos como política de Estado.
Panelistas destacaron el operativo de seguridad con perros y blindaje para Milei, Adorni y su jefe de gabinete, presencia del embajador de Estados Unidos, y abandonos en el auditorio durante la disertación técnica de casi una hora. Criticaron la contradicción de culpar a elecciones democráticas y pasar de promesas de baja inflacionaria a "tarde o temprano".
Recordaron frases previas de Milei y Caputo desconectadas de la realidad, como comprar 48 sachets de leche o 600 pijamas, y señalaron pérdida de credibilidad al correr el arco de metas inflacionarias.