El presidente Javier Milei reconoció el mal dato de inflación como repugnante y consciente del problema, pero rechazó cambiar el rumbo económico pese a presiones del círculo rojo por relajar políticas fiscales y monetarias.
En el panel, Cristina Pérez y Luis Majul destacaron la autocrítica de Milei como clave para mantener su contrato político con la gente, evitando fingir demencia y proyectando soluciones con shock de expectativas positivas para el mercado.
Criticaron hipótesis de aceptar más inflación para crecer y ganar elecciones, llamándola basura y repugnante, mientras Milei insiste en verdades incómodas y no ceder ante cantos de sirenas.
Laura Di Marco vinculó el discurso a una nota reciente donde Milei admitió que la gente la pasa mal, en medio de debate sobre si ajustar salarios o mantener disciplina antiinflacionaria.