El presidente Javier Milei calificó el dato de inflación de marzo del 3,4 por ciento como repugnante e inmundo, reconociendo el problema sin fingir demencia y rechazando la hipótesis del círculo rojo de relajar la política fiscal y monetaria para crecer a costa de más inflación. Admitió la autocrítica como esencial para su contrato con la gente y proyectó soluciones, pidiendo paciencia porque la inflación converge al equilibrio internacional tras efectos transitorios como educación, guerra y carne.
Panelistas elogiaron la autenticidad de Milei y contrastaron con la hiperinflación heredada de Alberto Fernández y Sergio Massa, que alcanzó 25,5 por ciento mensual en diciembre de 2023. Recordaron el superávit fiscal logrado y explicaron el "riesgo cuca" por corrida cambiaria de 30 mil millones de dólares que frenó el crecimiento al 4,2 por ciento en lugar del 7 por ciento posible.
Fernando Sabore, desde el supermercado, destacó que el impacto mayor fue en educación y que las ventas se recuperan en abril con inflación esperada cerca del 2 por ciento, mientras Juan Carlos de Pablo comparó con la inflación en Estados Unidos impulsada por energía. Cristina Pérez y otros analistas subrayaron el liderazgo político de Milei para convencer de la apuesta desinflacionaria pese a la recesión.
Milei y Luis Caputo prometieron los próximos 18 o 20 meses como los mejores en décadas, con desinflación y crecimiento sin trade-off, y expectativas electorales favorables. Criticaron al peronismo por altos impuestos en Buenos Aires, como tasas confiscatorias en La Matanza cuatro veces mayores que en 3 de Febrero, mientras piden más fondos nacionales.
Los panelistas insistieron en no desesperarse para evitar malas decisiones y en la reinvención empresaria ante competencia online e importaciones, recordando que la alternativa es volver al infierno inflacionario reciente.