Los médicos de cabecera del PAMI inician un paro de 72 horas solo con urgencias por un recorte del 52,5% en honorarios tras la resolución que elimina adicionales y pasa a pago solo por cápita. Antes cobraban entre 2,3 y 2,5 millones de pesos por 700 pacientes incluyendo consultas presenciales y visitas; ahora rondan el 1,7 millones o menos, quedando en 800-900 mil limpios.
El cambio afecta a 6.000 a 8.000 médicos en todo el país y a 5 millones de afiliados, columna vertebral de su salud. Prestadores como Liliana Larrañaga y Gustavo Tanús denuncian inviabilidad por costos de monotributo, consultorio y secretaria, pese a 21 horas semanales obligatorias por 700 pacientes. Apoyan jubilados y sindicatos como ATE y SUTEPA.
El ajuste responde a crisis financiera del PAMI, financiado 80% por aportes jubilatorios y 20% Tesoro Nacional, con deudas del 10% del presupuesto. No hay diálogo con autoridades; médicos suman trabajos para sobrevivir. Se prevén manifestaciones en Corrientes 655 y Córdoba.
Doctores insisten en que atienden urgencias como hipertensión por vínculo con pacientes, pero el recorte amenaza calidad y continuidad del servicio para vulnerables.