Madrid implementa un proyecto de jardines verticales sobre la autopista M30 para contrarrestar el calentamiento global y mejorar la calidad del aire.
Los jardines cubren 2.834 metros cuadrados en un tramo de 400 metros, integrando soluciones verdes urbanas en rampas, estribos y espacios bajo puentes para regenerar un entorno degradado.
La iniciativa favorece la integración paisajística y amplía el alcance ambiental en la capital española.