Israel y Líbano mantienen las primeras conversaciones directas en 40 años en Washington para buscar un cese al fuego, aunque Hezbollah no participa pese a ser clave en el conflicto. Israel envía a su embajador en EE.UU. Leiber y Líbano a Nada Amedej, con la reunión en el Departamento de Estado estadounidense.
Los israelíes exigen el desarme de Hezbollah y un acuerdo de paz histórico, según principios expuestos por Benjamin Netanyahu. El gobierno libanés busca paz sin desarmar a Hezbollah, que tiene autonomía y escaños parlamentarios, y protege la frontera sur contra Israel.
Líbano exige alto al fuego previo, pero Israel insiste en continuar operaciones militares "bajo fuego". Un hospital gubernamental en Tipnín, sur de Líbano, sufrió daños por ataques recientes, con vidrios rotos y escombros; medios libaneses lo atribuyen a operaciones contra Hezbollah, que usa zonas cercanas.
Imágenes en vivo de Beirut muestran tranquilidad actual, pero hubo reclamos por ataques a la capital pese a que Hezbollah opera en el sur. Panelistas critican ataques a estructuras civiles como crímenes de guerra, aunque Israel alega inteligencia sobre escondites de líderes de Hezbollah.