La justicia imputó a la madre biológica Mariela Altamirano por homicidio agravado por el vínculo y a su pareja Michael González por homicidio simple en la muerte del niño Ángel López de cuatro años en Comodoro Rivadavia. Dictaron seis meses de prisión preventiva para ambos.
Los fiscales describieron una matriz de violencia sistemática física y por falta de cuidado, basada en testigos y vecinos que alertaron situaciones previas. El niño volvió con la madre el 4 de noviembre pasado, y tres días después las maestras notaron cambios de conducta.
Las maestras del Jardín 413 elaboraron un informe a fines de noviembre señalando que Ángel se mostró exaltado, enojado y desganado, rechazando actividades que antes adoraba. Nadie lo leyó antes de una audiencia prevista para abril, facilitando la revinculación familiar.
El padre biológico denunció en audiencia que no eran "coscorrones" sino golpes en la cabeza, y criticó la falta de lágrimas o arrepentimiento de los imputados. El Tribunal Supremo de Justicia inició una auditoría interna por fallas en el fuero de menores.