El salteño Marcos Sinocchio, de 26 años y ganador de Gran Hermano, se esconde en la iglesia San Benito para evitar reconocimiento: llega en moto home grande tocando bocina, usa gorra, mira para abajo y es tímido y monosilábico.
Es muy querido con fandom enorme que suma 100.000 views en YouTube al instante, toca guitarra y se tiñó el pelo de rubio. Recibe ofertas para reality pero rechaza.